domingo, 10 de marzo de 2013

Briek Schotte "El ultimo flamenco"


Ahora que nos acercamos al tiempo de las grandes clásicas, con sus muros y sus adoquines, hablaremos de una leyenda por esas tierras de Flandes, Briek Schotte.


Alberic “Briek” Schotte nacía en 1919 en la pequeña localidad de Kanegem, en Flandes Oeste. Conocido como el “hombre de hierro” Schotte es un fiel ejemplo del luchador flamenco, hombre rudo por excelencia. Según su propio testimonio era capaz de comerse para desayunar un bistec, dos huevos, pan untado con mantequilla y un café para rematar, incluso llevaba carne en su propia maleta cuando iba a disputar las carreras; ”comíamos bistec hasta caernos de cansancio, vivía en la región de los mataderos clandestinos y podía aprovisionarme fácilmente…”




Consiguió la victoria en los Tour de Flandes de 1942 y 1948 pero a pesar de sus múltiples intentos nunca llego a hacerse con el anhelado triplete de De ronde. Durante su carrera fue capaz de diversas hazañas ciclistas como proclamarse en dos ocasiones campeón del mundo en ruta o clásicas tan prestigiosas como la Gante-Wevelgen o la Paris-Tours, además de quedar en segunda posición en el mítico Tour de Francia de 1948 detrás de Gino Bartali.






El Tour de Flandes de 1950 fue en su propia opinión el mejor que corrió en su larga trayectoria por el adoquinado. Fue una edición marcada por unas terribles condiciones meteorológicas, con lluvia, nieve, granizo y un agresivo viento que dejo totalmente destrozados a los pocos valientes que aguantaron encima de la bici en esa dura jornada por los muros flamencos. Era su onceavo Tour de Flandes consecutivo de los 20 en los que participo el duro ciclista belga. Schotte marchaba en cabeza junto a Fiorenzo Magni , el conocido como “León de Flandes”, Van Est y Mahe cuando la mala suerte se cebo con él.

 Un desafortunado pinchazo le hizo perder la cabeza de carrera. Entre lo que hicieron sus congelados dedos y la ayuda de un espectador pudo reparar este percance en su rueda y lanzarse a tumba abierta para alcanzar a los tres hombres fugados. En ese momento perdía casi 5 minutos con ellos. Después de una persecución a muerte por los helados pavés de la travesía, entre ellos el célebre Kapelmuur o Muro de Grammont que se ascendía en esa edición por primera vez, consigue atrapar a dos de los escapados pero no pudo con Magni que con dos minutos de ventaja se hacía con la segunda de sus tres victorias en De Ronde . Esta proeza dice mucho del tesón y valentía que atesoraba este terco rodador flamenco.


Como anécdota destacar que falleció el día 4 de abril del año 2004, día en que se disputaba el Tour de Flandes esa temporada, un hombre unido a una carrera eternamente, como dijeron aquel día los comentaristas de la televisión belga “Dios debe ser uno de los grandes seguidores de Briek Schotte”


Monumento en homenaje a Briek Schotte en su localidad natal, Kanegem

miércoles, 13 de febrero de 2013

Pedaleando bajo la lluvia


En pleno mes de julio de 1998, una tormenta recorría la Francia ciclista, para ser exactos  esa tormenta se cernía sobre todo el mundo del ciclismo en general. Fue el Tour del tristemente famoso “Caso Festina” y gran parte de la atención mediática estaba en las andanzas de médicos, policías, registros y demás chascarrillos alejados totalmente de la batalla deportiva.




Otra tormenta, esta de las de verdad, de agua, relámpagos y truenos, asomaba el cielo alpino en la mañana del 27 de Julio en la salida de Grenoble. Esta etapa llevaría a los corredores desde esta ciudad a la estación invernal de Les Deux Alpes. Por medio tendrían que atravesar ni más ni menos que el puerto de la Croix de Fer , el Galibier por la parte del Telegraphe y la ascensión final a Les Deux Alpes.  Desde el principio de la etapa se sucedieron diversos ataques en lo que se esperaba  como la etapa más dura de aquella edición de la ronda francesa. Después de pasar la Croix de Fer y al iniciar la larguísima ascensión al Galibier el pelotón estaba totalmente roto. A pesar de la incesante lluvia y el mal tiempo, largas filas de aficionados se agolpaban con sus chubasqueros a lo largo de toda la subida al gigante alpino. El líder Jan Ullrich se quedaba sin compañeros de equipo en esta subida y como era de esperar no podía responder a todos los ataques . La cara del corredor germano lo decía todo, iba a ser un día muy largo. Boogerd, Escartin, Jiménez, Leblanc… todo el mundo se movía en la parte delantera para castigo de Ullrich. Pero  lo que la gente esperaba es el momento de un ataque en concreto, ese era sin duda el de Marco Pantani. El “pirata” espero el instante exacto, observo el mal momento por el que pasaba el líder alemán y se fue a la conquista del Galibier, y por supuesto a la conquista del Tour. Un ataque fuerte al que solo pudo responder a duras penas el francés Leblanc pero que poco a poco fue haciendo camino entre la lluvia que asolaba el territorio alpino llevándose por delante a todo oponente, en solitario como los grandes “un uomo in fuga” como decían de su compatriota Fausto Coppi muchos años antes. Un hombre en su lucha contra si mismo, con la montaña como aliada, esa montaña que tanto le dio durante toda su vida y que el amaba como suya propia. Su gran sueño el de ser el más grande en las cumbres se estaba haciendo realidad, ya lo hizo meses antes cuando gano con una autoridad indudable el Giro de Italia.






 Corono la cima del Col du Galibier con casi 3 minutos de ventaja, lo que le acercaba al maillot amarillo virtual de forma imparable. El alemán Ullrich seguía hundido, derrotado y viendo como se le escapaba el que podía ser su segundo Tour de Francia, lo que se presumía como años de dominación del corredor de Rostock fueron frenados de golpe por el ataque de un loco de las montañas, de un corredor a la vieja usanza de los que tanto se echan de menos en el ciclismo en la actualidad. El peligroso y larguísimo descenso del gigante Galibier seguía con el tiempo a favor para Pantani, que por el camino encontró a algunos aliados como el añorado Chava Jiménez, otro escalador de otra época. Comienza la subida final a Les Deux Alpes, Marco Pantani se dirige como si de una moto se tratara a la victoria de etapa en la cima de la estación alpina. Con su alegre movimiento encima de la bicicleta avanza a pasos agigantados por la curvas de la ascensión final, con los tiffosi italianos desplazados hasta Francia vibrando en cada pedalada del Pirata. Bailando bajo la lluvia encima de su bici, aprovechando cada metro para sacar más ventaja sobre sus rivales, entra finalmente vencedor en la línea de meta, el corredor de Cesenatico se enfunda el preciado maillot amarillo por primera vez en su carrera deportiva, por detrás un reguero de corredores, destrozados, derrotados ante el vendaval. Pero por encima de todos uno de ellos, el alemán Jan Ullrich que llego a meta a casi 9 minutos del vencedor, en el que probablemente fue su peor día encima de una bici como profesional. Días después Marco Pantani se convertiría en ganador del controvertido Tour de 1998, el ultimo corredor hasta la fecha en hacer el doblete Giro-Tour. Una etapa de leyenda con un vencedor de leyenda.




Febrero de 2004, de una clínica de Rimini en la costa adriática nos llegaba una noticia que helaría el corazón de todos los amantes del ciclismo. Marco Pantani había fallecido. Después de unos años duros con continuas recaídas, con graves problemas personales nos dejaba el mejor escalador de los tiempos modernos. Se fue en silencio, en solitario, como siempre en fuga, dejando a sus amigas las montañas teñidas de un negro que hasta ahora no han conseguido quitarse. Sirvan estas líneas de homenaje, hoy que se cumplen 9 años de su fallecimiento.


                                   Espectacular pintura del momento del ataque en el Galibier
                                             ("Camino de la gloria"©Cristina Flores)

                                  Monumento a la memoria de Marco en plena subida al Col du Galibier

viernes, 11 de enero de 2013

El Koppenberg. Un lugar donde se respira ciclismo


Apenas 77 metros sobre el nivel del mar, 600 metros de longitud, una pendiente del 12% y rampas que rozan el 22%  tienen la culpa de la existencia de esta pared adoquinada en pleno corazón de las Ardenas Flamencas, escenario de infinidad de batallas históricas, afortunadamente en la actualidad las que se libran por estos lares son batallas de carácter ciclista. Para ser exactos se encuentra en Melden perteneciente a  Oudenaarde, localidad donde desde el año pasado podemos presenciar la llegada de una de las pruebas más bonitas y espectaculares del calendario, el Tour de Flandes, De Ronde, así como su completo museo en una visita fundamental para los amantes de este deporte. Hablamos naturalmente del Koppenberg, traducido como montaña de las cabezas.






Encuadrado dentro los diecisiete muros adoquinados de la ronda flamenca, el Koppenberg se subió por primera vez en el año 1976 y lo hizo ininterrumpidamente hasta 1987.
En ese año, 1987, se produjo un hecho que cambiaria durante años sucesivos la historia de esta colina empedrada. Jesper Skibby corredor danés del equipo Roland, marchaba escapado con algo de ventaja a su paso por el Koppenberg manteniéndose en pie como iba pudiendo dando bandazos por el durísimo empedrado, en ese momento y ante la proximidad del pelotón el coche del comisario de carrera acelera para tomar posición y en su camino arrolla literalmente a Skibby, afortunadamente el danes no tuvo que lamentar lesiones de mayor gravedad, pero si influyo este lance de la carrera para que se suprimiera la subida a esta mítica colina durante nada menos que 15 años, hasta el 2002. En este periodo fue pavimentado y adecentado el trazado y se reconstruyeron parte de los adoquines. Desde entonces hasta la fecha, a excepción de 2007, se ha subido todos los años brindándonos imágenes de ciclismo antológicas. Aquí os dejo con algunas de las imágenes más espectaculares que nos ha dejado estos años de Koppenberg, un lugar en la historia del ciclismo.





domingo, 6 de enero de 2013

Que empiece ya!!!


En mis primeros años de afición a este maravilloso deporte, esperaba ansiosamente el inicio de temporada después de unos meses sin poder ver a los grandes de la bicicleta en acción. El día concreto se daban cita los corredores en el paseo marítimo de Palma para el primer trofeo de la Challenge de Mallorca y también la primera cita de ciclismo televisado de la temporada. Esta primera fecha, sin ser un día de grandísimo ciclismo suponía el pistoletazo a una apasionante temporada, que continuaría posteriormente con Vuelta a Andalucía, y los desparecidos Trofeo Luis Puig y Vuelta a la Comunidad Valenciana.




En estos nuevos tiempos del ciclismo globalizado han ido apareciendo infinidad de carreras en los diferentes confines de nuestro planeta. Desde Australia, pasando por Sudamérica hasta la remota China sin olvidarnos de la emergente África.  Afortunadamente para el aficionado, que no se si para el corredor, el calendario ciclista profesional se inicia cada vez antes con carreras como el Tour Down Under en Australia y la prueba argentina de el Tour de San Luis. La prueba australiana entra incluso dentro del calendario World Tour el cual alberga, supuestamente, las mejores carreras ciclistas de la actualidad.




En San Luis veremos en acción por primera vez este año a Alberto Contador. El corredor de Pinto ya participo el año pasado en esta carrera que le servirá de toma de contacto y preparación para los primeros compromisos importantes de esta campaña.


Poco a poco según vayan avanzando los meses iremos disfrutando de las mejores carreras como Paris-Niza en Marzo y las espectaculares clásicas en abril, para dar paso al Giro en Mayo y las carreras que servirán las semanas posteriores para preparar el Tour de Francia.
En definitiva esperemos vivir un intenso año de ciclismo, y sobretodo que empiece ya!!!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Chris Boardman. El hombre prologo


Ahora que esta tan de moda el ciclismo británico con la aparición del potentísimo Sky de los Wiggins, Froome y compañía, me gustaría hablar de uno de los grandes corredores de que dieron las islas británicas en la década de los 90, Chris Boardman.



Durante varios años, al principio de esta década, en la era Induráin, una de las atracciones del prologo del Tour de Francia era ver con que bicicleta comparecía el corredor británico. Siempre innovador,  Boardman solía preparar a conciencia el primer día de la carrera francesa. Procedente de la pista como muchos otros ciclistas de su tierra (en 1990 se hizo con el record de la hora), fue bautizado como “el profesor” por su obsesión por el entrenamiento y la perfección de su bicicleta. En 1993 pasa a profesionales en la especialidad de carretera en las filas del conjunto francés GAN, donde enseguida se pueden admirar sus dotes como especialista contra el crono llevándose la victoria en tres carreras, entre ellas el Gp Eddy Merckx que por aquel entonces se disputaba de forma individual.
 

Llega 1994, año donde debutaría en el Tour de Francia, y no lo pudo hacer de mejor forma que haciéndose con la victoria en la etapa prologo en la ciudad de Lille, y nada menos que por delante de Miguel Induráin, siendo hasta la fecha el prologo mas rápido de la historia de la carrera francesa con una media de 55,152 km/h. Pero anteriormente ya había dejado su huella durante esa temporada, ganando el prologo y la contrarreloj de la Dauphine, la carrera que sirve como preparación al Tour, y de la misma manera prologo y contrarreloj de la Vuelta ciclista a Murcia. Para acabar la temporada entro en la historia como el primer ganador de la prueba contrarreloj de los campeonatos del Mundo, disputada en Catania, Italia





A pesar de su destreza en la lucha contra el reloj, sus bajas prestaciones en las etapas de montaña le alejaron de pelear por la clasificación general en muchas carreras. Como una excepción podemos destacar su magnifica participación en la Dauphine Libere de 1995 donde quedo segundo en la general detrás de Induráin consiguiendo además la etapa prologo de 6 km por delante de otro histórico especialista en este tipo de cronos cortas como era Thierry Marie, en la contrarreloj larga de la carrera fue batido solo por el corredor navarro.
Sin embargo, no tuvo tanta suerte en la etapa inicial del Tour de Francia de aquel año. Era su gran cita, la que había estado preparando con toda dedicación, y todo el mundo le presentaba como el gran favorito a alzarse con el primer maillot amarillo de la prueba. En un día lluvioso en la localidad bretona de Saint Brieuc, Boardman estrello su cuerpo contra el asfalto teniendo que abandonar definitivamente la carrera. La temporada prácticamente acabo para el en ese momento

Su retorno a la victoria en las grandes carreras fue en 1996, cuando se hizo con el triunfo en la contrarreloj final de la Paris-Niza en la cual consiguió subirse al tercer cajón del podio en la general final de esta prueba. Su preparación de cara al Tour iba por buen camino hasta ese momento ya que también gano la clasificación general de el Critérium Internacional y el prologo de la Dauphine.
En la localidad holandesa de Hertogenbosh se iba a disputar el prologo de la edición de ese año del Tour, Chris Boardman seguía siendo uno de los favorito para llevarse la etapa inicial a pesar de la caída del año anterior, pero un gran Alex Zulle le dejo sin la victoria por dos segundos. El año no acabaría aquí para el corredor británico, ya que consigue colgarse la medalla de bronce en la prueba contrarreloj de los juegos olímpicos de Atlanta

Al año siguiente consigue también algunas victorias, aunque quizás de menos relevancia que en el anterior, destacaríamos las dos cronos del Tour de Romandia donde además consigue un buen segundo puesto en la clasificación general final. Y un año mas tomaba la partida en el Tour de Francia con la mirada puesta evidentemente en la etapa prologo que se disputaba en Rouen. Con una posición espectacular y una bici totalmente aerodinámica Boardman realizo esa tarde una magnifica exhibición llevándose el prologo en el que supero a el posteriormente vencedor final Jan Ulrich en dos segundos y haciéndose con el primer maillot amarillo de la carrera. Finalmente ese mismo año conseguirá en la prueba contra el crono del mundial que se disputo en San Sebastián la medalla de bronce por detrás de Jalabert y Hontchar.

Después de un inicio de temporada bastante discreto, en la temporada 1998 Boardman consigue de nuevo la victoria en el prologo y la contrarreloj de la Dauphine, por lo que la moral para el inicio de la siguiente edición del Tour es altísima. Este año la salida de la carrera francesa no es precisamente dentro del hexágono, sino el Dublín, Irlanda. Allí bajo un tremendo aguacero se dan cita los corredores para disputar la etapa prologo. Todo giraba esos días alrededor del denominado affaire Festina, pero ni eso ni la lluvia, la cual ya le había fastidiado el prologo de la temporada 95, le importaron al de Liverpool que supero a Abraham Olano en cuatro segundos y se hacía con su tercera victoria en una etapa prologo del Tour



En el año 1999 no fue del todo lo que habria deseado el corredor britanico, únicamente consigue como victorias importantes el prologo de la Paris-Niza y otra etapa contrarreloj en el Criterium Internacional. En el prologo del Tour no pasa de la quinta posición. A pesar de esto se hace con su segunda medalla de bronce contra el reloj en los campeonatos del mundo que se celebran en Verona.

Otro dato influyente fue el diagnostico de osteoporosis un año antes, lo que le llevo a planificar el final de su carrera en los juegos olímpicos de Sídney del año 2000. Debido a eso y a la edad sus resultados fueron disminuyendo. Aun así, en el año de su retirada consigue buenos puestos en pruebas como la Paris-Niza o el Gp Eddy Merckx. En la prueba de los JJ.OO consigue un meritorio decimoprimer puesto, y para poner punto y final se despide casi rozando el que hubiera sido su tercer bronce en un campeonato del mundo , quedando finalmente cuarto en la crono de Plouay.

 
Actualmente es el dueño de una conocida marca de bicicletas (Boardman bikes) y colabora con algunos de medios de comunicación en materia de ciclismo.







miércoles, 5 de diciembre de 2012

Inolvidable Chava


Tal día como hoy hace 9 años, nos dejo el que para muchos fue el último gran escalador de este país, estoy hablando efectivamente de José María Jiménez Sastre “el chava”. El corredor abulense marco a toda una generación de aficionados a este deporte en nuestras fronteras, desde su etapa de amateur destaco por su facilidad para la escalada, teniendo como victoria más importante el prestigioso Circuito Montañés. Posteriormente en 1992 pasa al profesionalismo con el equipo Banesto, donde militaría el resto de su carrera deportiva

Durante años quedaran en nuestra retina exhibiciones en la alta montaña de la Vuelta  donde fue hasta 4 veces ganador de la clasificación de mejor escalador. En 1996 debuta en esta carrera, pero no sería hasta 1997, en la llegada a Los Ángeles de San Rafael (Segovia), cuando gane su primera etapa, recibiendo además de el premio de ganador del día, la camiseta de su querido Atlético de Madrid del que era un gran seguidor de manos de Jesus Gil.  En 1998 firma una espectacular Vuelta ciclista a España adjudicándose cuatro etapas(Xorret de Cati, Andorra, Cerler y Lagunas de Neila), el maillot de la montaña y el tercer puesto en la general final que se acabo llevando su compañero entonces en Banesto Abraham Olano, no sin alguna polémica que otra.



En 1999 corre el Giro de Italia donde solo el gran Marco Pantani le priva de una victoria de etapa, como ocurriría un  año más tarde en el 2000 en la etapa del Tour que finalizaba en Courchevel. Ese mismo año (1999) vence en la esperada etapa que finalizaba en el temible Angliru en una jornada memorable marcada por el mal tiempo y la niebla, sin lugar a dudas una jornada de ciclismo épico que acabo coronando al corredor del Barraco como uno de los grandes escaladores de la época moderna. En el año 2000 consigue ganar la Volta a Catalunya junto con dos etapas además de la Clásica de los Alpes.














En 2001 regresa a la Vuelta a España imponiéndose en 3 etapas mas (Valdezcaray, Pal y Ordino en Andorra) y marcando la diferencia  en la clasificación de la montaña.
Con motivo de diversos problemas personales, se retiraría del ciclismo en el año 2002, falleciendo posteriormente en Madrid el 6 de Diciembre de de 2003.



El “Chava”, que siempre gozo de un gran carisma,, dejo una huella difícilmente borrable en la memoria de los aficionados a este deporte por sus brillantes gestas, así como por sus altibajos que le daban ese aura que solo los grandes del deporte pueden tener. A pesar de no tener en su palmarés grandes vueltas o etapas del Tour siempre quedara presente el recuerdo de el corredor de El Barraco, como se puede apreciar en las pintadas con su nombre todavía visibles en las carreteras y muros de los puertos donde solía entrenar.



domingo, 4 de noviembre de 2012

Anquetil-Poulidor. Dos leyendas,una historia. Tour'64


 El día 5 de Julio de 1964, el Tour de Francia albergaba su jornada de descanso en el Principado de Andorra, donde un día después se disputaría la etapa entre el país pirenaico y Toulouse. Hasta ese día el maillot amarillo viajaba a espaldas del modesto corredor francés Georges Groussard, el cual lo había mantenido durante diez etapas, Alpes incluidos ya que ese año se subían con anterioridad a los pirineos. Pero de lo que todo el mundo hablaba era de el duelo de los dos grandes mitos de la época, Jacques Anquetil y Raymond Poulidor en el que fue, quizás solo superado por la batalla entre los italianos Coppi y Bartali, el mayor y más vibrante duelo de dos corredores en la historia de este deporte que tuvo dividida a la Francia ciclista durante muchos años, y que a pesar de los grandes triunfos y la facilidad para conseguirlos del normando Anquetil, la afición en su gran mayoría tiro del lado de Raymond Poulidor conocido cariñosamente como “Poupou” y también llamado por algunos el “eterno segundón”.




 En el día que nos ocupa se celebraba en la población de Encamp, justo en las primeras rampas del puerto de Envalira, una fiesta-barbacoa organizada por Radio Andorra para los organizadores de la carrera, periodistas acreditados y diferentes personas que acompañaban a la Grande Boucle. A este evento según cuentan se dejo caer Jacques Anquetil, el normando, en compañía de su director de equipo Raphaël Géminiani, disfruto en su jornada de descanso de los manjares ofrecidos por la radio andorrana. Existe una leyenda, la cual años más tarde desmintió su propio director, que dice que el ciclista francés hizo buena cuenta tanto de la comida como de la bebida a disposición de los comensales, Jacques fiel a su estilo de vida de amante de la buena mesa y los licores se pego un buen festín que probablemente le pasaría factura en la jornada posterior en dirección a Toulouse.




Poulidor a sabiendas de los rumores de los posibles excesos del corredor normando, tomo cartas en el asunto y fue por la mañana a saludar a su gran rival pero buen compañero Anquetil, en efecto este no tenía muy buena cara por lo que sus presagios se hacían realidad. Nada más comenzar la etapa se subía el gigantesco puerto de Envalira hasta la zona de Puymorens, todo ello a balón parado, sin un metro de llano anteriormente. No había hecho nada más que darse el pistoletazo de salida, y comenzaron los primeros ataques por parte de los siempre combativos escaladores españoles, Bahamontes, Galera, Julio Jiménez…a estos se une Poulidor motivado por el supuesto mal estado de Jacques Anquetil.Segun se avanzaban kilómetros de este coloso pirenaico Anquetil perdía mas tiempo con con el grupo delantero donde viajaba Poulidor, efectivamente el normando pasaba por un mal momento y “Poupou” aprovechaba cada metro para sacar ventaja. Por detrás una marea de gente empujaba a un destrozado Anquetil, y a su vez era penalizado tanto con multas económicas como con segundos de tiempo por sufrir estos empujones. Poco a poco se iba cerrando la casi perpetua niebla de la parte más alta de esta larguísima ascensión, y Jacques pasaba por la cima a más de cinco minutos y medio del grupo de Raymond Poulidor. Todo esto podía ser debido al suculento atracón que Anquetil se dio el día anterior en la famosa barbacoa, o quizás no.
Meses antes en el rotativo francés France-Soir, un famoso mago de por aquel entonces en el país galo, publica una predicción en la que hablaba de un abandono de Jacques Anquetil en la etapa entre Andorra y Toulouse y su posterior fallecimiento. El normando conocido por su superstición paso los días previos a esta etapa un calvario motivado por la predicción de este supuesto adivino, incluso no quería salir de la habitación de su hotel andorrano y fue su director el que le saco del mismo para ir a la ya conocida fiesta de la radio.





Por este motivo y no por el de la barbacoa, Anquetil pasó una de las peores ascensiones en su gloriosa hegemonía en las carreteras francesas. Una vez coronado el puerto, Jacques despertó de su letargo y del engaño de este mago farsante. Como si de una contrarreloj se tratara, gran especialidad de Jacques conocido como “Monsieur Chrono”, en una  espectacular y trepidante bajada entre la espesa niebla de Envalira y también hay que decirlo, con la ayuda de algún vehículo de equipo, Anquetil recortaba tiempo a pasos agigantados con el grupo delantero donde rodaba el corredor de Merignat, Raymond Poulidor y virtual líder de la carrera. A poco menos de 30 kilómetros para la meta en Toulouse, la fatalidad se ceba con Poulidor, y tras una avería en alguno de los radios de su bicicleta, debe cambiar de máquina, con la mala suerte que con las prisas uno de los mecánicos tropieza sobre él y le derriba. Ya no solo no iba a sacar a Anquetil suficiente ventaja para dar un golpe en el Tour del 64, sino que además iba a perder un tiempo insalvable que le alejaría del cajón más alto en Paris. Llego a meta con más de dos minutos y medio. Una prueba más de la mala suerte que privo a Raymond Poulidor de hacerse con un Tour de Francia, mientras Anquetil conseguiría días más tarde su quinto, siendo el primero hasta entonces en hacerlo.