miércoles, 24 de abril de 2013

HISTORIAS EN ROSA: TRES CIMAS DE LAVAREDO. GIRO '74

Han pasado 6 años desde la última vez que pudimos disfrutar de las legendarias Tres Cimas de Lavaredo en carrera durante un Giro d' Italia. Fue con ocasión de la Corsa Rosa de 2007 con victoria del polémico Ricardo Ricco. Este año 2013, la organización de la prueba transalpina premiara a los aficionados con la que será la séptima ascensión en la historia a este coloso de alta montaña, sinónimo de espectáculo, que ha forjado su leyenda a pesar de no contar cada año para los organizadores.

                                                         Las tres Cimas de Lavaredo

Nos trasladamos a 1974, al mes de junio para ser exactos. Eddy Merckx el Caníbal belga iba camino de conseguir su quinto triunfo en el Giro de Italia con Baronchelli, el asturiano Fuente y el campeón del mundo Gimondi como principales rivales.
José Manuel Fuente conocido como el Tarangu se hizo con la preciada maglia rosa de líder en la tercera etapa y la llevo a la espalda durante varias jornadas, incluso la pudo mantener el día de la contrarreloj (su verdadero punto débil) en Forte de Marmi, pero días después en la etapa de Pietra Ligure y sobretodo en la que finalizaba en San Remo en la que sufre una fuerte pájara, pierde la maglia en detrimento, como no, de Merckx.
Pero este fuerte y valiente asturiano no se iba a rendir tan fácilmente. La clasificación general quedaba ya un poco alejada pero aun así se lo iba a hacer pasar mal al belga y sus demás rivales. Fuente vencía en la etapa que finalizaba en Mendrisio, en una pletórica ascensión al Monte Generoso y al día siguiente le cedía la victoria a su compañero de equipo Lazcano camino de Iseo limando así algunos segundos con los corredores que iban por delante en la general.



La carrera llega a su punto determinante a dos jornadas del final en Milán, la terrible etapa de las Tres Cimas  de Lavaredo. Solo se había subido dos veces anteriormente, para ser exactos una ya que la primera de 1967 fue prácticamente neutralizada por la nieve y el caos reinante en la parte alta de la montaña. Eddy Merckx ya sabía lo que era vencer en Lavaredo, lo hizo en el año 1968 en otra exhibición marca de la casa como solo el Caníbal podía hacer.
Antes de iniciar las rampas de las Tres Cimas, los ciclistas debían afrontar un par de ascensiones de menor entidad, pero que suponían una dificultad añadida a la ya de por sí complicada etapa. En primer lugar el Monte Rest y posteriormente el Passo della Mauria. Una etapa corta de 163 km, entre Pordenone y las tres míticas cumbres que serviría para dejar clara la clasificación de la carrera rosa, muy decantada de lado de Merckx. A pesar de ello, Fuente no dejo la oportunidad de intentarlo y en el segundo puerto de la jornada el Passo della Mauria abandona el grupo de Merckx y demás favoritos con un fuerte demarraje en busca de la hazaña. Con la fuerza que le caracterizaba en la escalada, el Tarangu se abría paso entre la niebla de la cima del Passo della Mauria y coronaba el puerto en solitario en busca de las primeras rampas de las Tres Cimas de Lavaredo. Por detrás el grupo de la maglia rosa marchaba con una seria desventaja sobre Fuente. 
Comienza la ascensión a Lavaredo con Fuente en solitario camino de una de sus victorias más épicas. Los tiffosi italianos enloquecen cuando ven aparecer la silueta del moreno corredor asturiano. Es un autentico ídolo en tierras transalpinas y más si cabe cuando era uno de los pocos corredores en poner en jaque la tiranía de Merckx. En el grupo perseguidor Baronchelli coge unos metros de ventaja y Merckx sufre encima de la bicicleta. 

Fuente, enfundado en su maglia verde de líder de la montaña, devora los últimos metros para conseguir su victoria en las Tres Cimas de Lavaredo. Una de las grandes gestas de este bravo escalador asturiano, el mayor rival de Merckx en las montañas del Giro. El Caníbal llega a 1 minuto y 47 segundos de retraso en meta, haciéndose con su quinto Giro de Italia.


sábado, 30 de marzo de 2013

De Ronde, La pasion de un pueblo



Si existe un lugar donde se vive el ciclismo de una forma especial (con permiso de los vascos) ese sitio es Flandes. Con el Tour de Flandes llega la explosión final de jubilo de lo que han sido casi dos semanas de jornadas de alto nivel en el deporte de las dos ruedas.


Tanto la organización, encabezada por Flanders Classics que engloba a las principales pruebas ciclistas flamencas, como las autoridades ponen todos los medios a su alcance para facilitar en todo lo posible a los aficionados una magnifica jornada de ciclismo y poder vivir en directo lo que para ellos es mas que una prueba deportiva.

Para ello, en los puntos calientes de la carrera, se dispondrá de todo tipo de servicios para los incondicionales de la bicicleta. En la zona de Kluisbergen próxima a las dos subidas que se antojan decisivas en esta edición, Paterberg y Oude Kwaremont se situaran pantallas gigantes, aparcamientos y restaurantes para que no falte de nada, al igual que en los alrededores de Oudenaarde y Ronse.

También se pondrá en funcionamiento un servicio especial de autobuses que unirá los pasos mas importantes de la carrera, dando así a los espectadores la posibilidad de ver mas de un paso de los corredores, no nos olvidemos que la prueba transcurre en un área muy concentrada de la región de Flandes y las distancias son mínimas.


Otra acertada decisión de los organizadores de De Ronde, es la instalación de tribunas especificas para las personas con minusvalías y movilidad reducida tanto en la salida en la plaza mayor de Brujas como en los alrededores del Oude Kwaremont, cualquier cosa por hacer llegar a todos los públicos un acontecimiento de esta importante magnitud en el territorio flamenco.

Todo esto nos da una idea del ambiente que se respira en las horas anteriores a la carrera, con aficionados que provienen de muy diversos puntos de Europa para ver en acción a los gigantes del adoquín. Se estima que se dan cita en las cunetas entre 500000 y 800000 personas a lo largo de todo el recorrido.



                                         Monumento a la bici en Brakel, hogar del mitico
                             Peter Van Petegem y paso habitual del Tour de Flandes


                      Asi se celebra un triunfo en De Ronde del idolo local, Tom Boonen

                  
                                         Emotivo video promocional del Tour de Flandes






miércoles, 27 de marzo de 2013

Les Amis de Paris-Roubaix. Los angeles en el infierno



Todo gran monumento cada cierto tiempo debe ser restaurado para que el paso del mismo y otros factores como las condiciones climatológicas o la propia mano del hombre no destruyan o alteren su esplendor y belleza. Esto es lo que ocurre con los tramos adoquinados de la Paris-Roubaix, el “Infierno del norte”, la reina de las clásicas. Este grandioso monumento en este caso ciclista, es sin lugar a dudas patrimonio de la historia del deporte.


Este infierno del norte (denominado así por un periodista de L’Auto en 1919 tras ver esas rutas devastadas por la guerra) también tiene sus propios ángeles.  Son la asociación Amis de Paris-Roubaix que se encargan de la conservación y cuidado de los sectores adoquinados por los que transcurre la legendaria prueba.

 
Albert Bouet periodista especializado en ciclismo del diario L’Equipe, a petición del director en aquel entonces del Tour de Francia y las carreras organizadas por su asociación, llevaría a  cabo junto al célebre Jean Stablinsky el descubrimiento del sector más conocido y espectacular de la carrera, el temible bosque de Arenmberg, que pasaría por primera vez la Roubaix en el año 1968.
En este punto es cuando se llama la atención del deterioro de los distintos sectores que componen la Paris-Roubaix, los cuales deben cambiarse, ponerse o quitarse del recorrido cada año, sobretodo en año electoral  y viéndose amenazados por la creciente urbanización de la zona, lo que hace temer la pérdida irreparable de estos legendarios trazados.





Es en 1982 cuando en una exposición fotográfica en la casa regional de la región du Nord- Pas De Calais en Paris, Jean Marie Leblanc, uno de los históricos directores del Tour de Francia, presenta un libro sobre “Les Pavés du Nord”, donde  se germinaría la idea de lo que será la asociación de Les Amis de Paris-Roubaix, que en el año 1983 de la mano de Jean Claude Vallaeys comenzaría su andadura hasta nuestros días.





Su labor fundamental es la limpieza de los tramos tras el duro paso del invierno en el norte de Francia, para que el segundo domingo de abril podamos disfrutar en todo su esplendor y sin riesgo alguno para los protagonistas, de uno de los mayores espectáculos deportivos que se dan sobre la tierra, la Paris-Roubaix.




domingo, 10 de marzo de 2013

Briek Schotte "El ultimo flamenco"


Ahora que nos acercamos al tiempo de las grandes clásicas, con sus muros y sus adoquines, hablaremos de una leyenda por esas tierras de Flandes, Briek Schotte.


Alberic “Briek” Schotte nacía en 1919 en la pequeña localidad de Kanegem, en Flandes Oeste. Conocido como el “hombre de hierro” Schotte es un fiel ejemplo del luchador flamenco, hombre rudo por excelencia. Según su propio testimonio era capaz de comerse para desayunar un bistec, dos huevos, pan untado con mantequilla y un café para rematar, incluso llevaba carne en su propia maleta cuando iba a disputar las carreras; ”comíamos bistec hasta caernos de cansancio, vivía en la región de los mataderos clandestinos y podía aprovisionarme fácilmente…”




Consiguió la victoria en los Tour de Flandes de 1942 y 1948 pero a pesar de sus múltiples intentos nunca llego a hacerse con el anhelado triplete de De ronde. Durante su carrera fue capaz de diversas hazañas ciclistas como proclamarse en dos ocasiones campeón del mundo en ruta o clásicas tan prestigiosas como la Gante-Wevelgen o la Paris-Tours, además de quedar en segunda posición en el mítico Tour de Francia de 1948 detrás de Gino Bartali.






El Tour de Flandes de 1950 fue en su propia opinión el mejor que corrió en su larga trayectoria por el adoquinado. Fue una edición marcada por unas terribles condiciones meteorológicas, con lluvia, nieve, granizo y un agresivo viento que dejo totalmente destrozados a los pocos valientes que aguantaron encima de la bici en esa dura jornada por los muros flamencos. Era su onceavo Tour de Flandes consecutivo de los 20 en los que participo el duro ciclista belga. Schotte marchaba en cabeza junto a Fiorenzo Magni , el conocido como “León de Flandes”, Van Est y Mahe cuando la mala suerte se cebo con él.

 Un desafortunado pinchazo le hizo perder la cabeza de carrera. Entre lo que hicieron sus congelados dedos y la ayuda de un espectador pudo reparar este percance en su rueda y lanzarse a tumba abierta para alcanzar a los tres hombres fugados. En ese momento perdía casi 5 minutos con ellos. Después de una persecución a muerte por los helados pavés de la travesía, entre ellos el célebre Kapelmuur o Muro de Grammont que se ascendía en esa edición por primera vez, consigue atrapar a dos de los escapados pero no pudo con Magni que con dos minutos de ventaja se hacía con la segunda de sus tres victorias en De Ronde . Esta proeza dice mucho del tesón y valentía que atesoraba este terco rodador flamenco.


Como anécdota destacar que falleció el día 4 de abril del año 2004, día en que se disputaba el Tour de Flandes esa temporada, un hombre unido a una carrera eternamente, como dijeron aquel día los comentaristas de la televisión belga “Dios debe ser uno de los grandes seguidores de Briek Schotte”


Monumento en homenaje a Briek Schotte en su localidad natal, Kanegem

miércoles, 13 de febrero de 2013

Pedaleando bajo la lluvia


En pleno mes de julio de 1998, una tormenta recorría la Francia ciclista, para ser exactos  esa tormenta se cernía sobre todo el mundo del ciclismo en general. Fue el Tour del tristemente famoso “Caso Festina” y gran parte de la atención mediática estaba en las andanzas de médicos, policías, registros y demás chascarrillos alejados totalmente de la batalla deportiva.




Otra tormenta, esta de las de verdad, de agua, relámpagos y truenos, asomaba el cielo alpino en la mañana del 27 de Julio en la salida de Grenoble. Esta etapa llevaría a los corredores desde esta ciudad a la estación invernal de Les Deux Alpes. Por medio tendrían que atravesar ni más ni menos que el puerto de la Croix de Fer , el Galibier por la parte del Telegraphe y la ascensión final a Les Deux Alpes.  Desde el principio de la etapa se sucedieron diversos ataques en lo que se esperaba  como la etapa más dura de aquella edición de la ronda francesa. Después de pasar la Croix de Fer y al iniciar la larguísima ascensión al Galibier el pelotón estaba totalmente roto. A pesar de la incesante lluvia y el mal tiempo, largas filas de aficionados se agolpaban con sus chubasqueros a lo largo de toda la subida al gigante alpino. El líder Jan Ullrich se quedaba sin compañeros de equipo en esta subida y como era de esperar no podía responder a todos los ataques . La cara del corredor germano lo decía todo, iba a ser un día muy largo. Boogerd, Escartin, Jiménez, Leblanc… todo el mundo se movía en la parte delantera para castigo de Ullrich. Pero  lo que la gente esperaba es el momento de un ataque en concreto, ese era sin duda el de Marco Pantani. El “pirata” espero el instante exacto, observo el mal momento por el que pasaba el líder alemán y se fue a la conquista del Galibier, y por supuesto a la conquista del Tour. Un ataque fuerte al que solo pudo responder a duras penas el francés Leblanc pero que poco a poco fue haciendo camino entre la lluvia que asolaba el territorio alpino llevándose por delante a todo oponente, en solitario como los grandes “un uomo in fuga” como decían de su compatriota Fausto Coppi muchos años antes. Un hombre en su lucha contra si mismo, con la montaña como aliada, esa montaña que tanto le dio durante toda su vida y que el amaba como suya propia. Su gran sueño el de ser el más grande en las cumbres se estaba haciendo realidad, ya lo hizo meses antes cuando gano con una autoridad indudable el Giro de Italia.






 Corono la cima del Col du Galibier con casi 3 minutos de ventaja, lo que le acercaba al maillot amarillo virtual de forma imparable. El alemán Ullrich seguía hundido, derrotado y viendo como se le escapaba el que podía ser su segundo Tour de Francia, lo que se presumía como años de dominación del corredor de Rostock fueron frenados de golpe por el ataque de un loco de las montañas, de un corredor a la vieja usanza de los que tanto se echan de menos en el ciclismo en la actualidad. El peligroso y larguísimo descenso del gigante Galibier seguía con el tiempo a favor para Pantani, que por el camino encontró a algunos aliados como el añorado Chava Jiménez, otro escalador de otra época. Comienza la subida final a Les Deux Alpes, Marco Pantani se dirige como si de una moto se tratara a la victoria de etapa en la cima de la estación alpina. Con su alegre movimiento encima de la bicicleta avanza a pasos agigantados por la curvas de la ascensión final, con los tiffosi italianos desplazados hasta Francia vibrando en cada pedalada del Pirata. Bailando bajo la lluvia encima de su bici, aprovechando cada metro para sacar más ventaja sobre sus rivales, entra finalmente vencedor en la línea de meta, el corredor de Cesenatico se enfunda el preciado maillot amarillo por primera vez en su carrera deportiva, por detrás un reguero de corredores, destrozados, derrotados ante el vendaval. Pero por encima de todos uno de ellos, el alemán Jan Ullrich que llego a meta a casi 9 minutos del vencedor, en el que probablemente fue su peor día encima de una bici como profesional. Días después Marco Pantani se convertiría en ganador del controvertido Tour de 1998, el ultimo corredor hasta la fecha en hacer el doblete Giro-Tour. Una etapa de leyenda con un vencedor de leyenda.




Febrero de 2004, de una clínica de Rimini en la costa adriática nos llegaba una noticia que helaría el corazón de todos los amantes del ciclismo. Marco Pantani había fallecido. Después de unos años duros con continuas recaídas, con graves problemas personales nos dejaba el mejor escalador de los tiempos modernos. Se fue en silencio, en solitario, como siempre en fuga, dejando a sus amigas las montañas teñidas de un negro que hasta ahora no han conseguido quitarse. Sirvan estas líneas de homenaje, hoy que se cumplen 9 años de su fallecimiento.


                                   Espectacular pintura del momento del ataque en el Galibier
                                             ("Camino de la gloria"©Cristina Flores)

                                  Monumento a la memoria de Marco en plena subida al Col du Galibier

viernes, 11 de enero de 2013

El Koppenberg. Un lugar donde se respira ciclismo


Apenas 77 metros sobre el nivel del mar, 600 metros de longitud, una pendiente del 12% y rampas que rozan el 22%  tienen la culpa de la existencia de esta pared adoquinada en pleno corazón de las Ardenas Flamencas, escenario de infinidad de batallas históricas, afortunadamente en la actualidad las que se libran por estos lares son batallas de carácter ciclista. Para ser exactos se encuentra en Melden perteneciente a  Oudenaarde, localidad donde desde el año pasado podemos presenciar la llegada de una de las pruebas más bonitas y espectaculares del calendario, el Tour de Flandes, De Ronde, así como su completo museo en una visita fundamental para los amantes de este deporte. Hablamos naturalmente del Koppenberg, traducido como montaña de las cabezas.






Encuadrado dentro los diecisiete muros adoquinados de la ronda flamenca, el Koppenberg se subió por primera vez en el año 1976 y lo hizo ininterrumpidamente hasta 1987.
En ese año, 1987, se produjo un hecho que cambiaria durante años sucesivos la historia de esta colina empedrada. Jesper Skibby corredor danés del equipo Roland, marchaba escapado con algo de ventaja a su paso por el Koppenberg manteniéndose en pie como iba pudiendo dando bandazos por el durísimo empedrado, en ese momento y ante la proximidad del pelotón el coche del comisario de carrera acelera para tomar posición y en su camino arrolla literalmente a Skibby, afortunadamente el danes no tuvo que lamentar lesiones de mayor gravedad, pero si influyo este lance de la carrera para que se suprimiera la subida a esta mítica colina durante nada menos que 15 años, hasta el 2002. En este periodo fue pavimentado y adecentado el trazado y se reconstruyeron parte de los adoquines. Desde entonces hasta la fecha, a excepción de 2007, se ha subido todos los años brindándonos imágenes de ciclismo antológicas. Aquí os dejo con algunas de las imágenes más espectaculares que nos ha dejado estos años de Koppenberg, un lugar en la historia del ciclismo.





domingo, 6 de enero de 2013

Que empiece ya!!!


En mis primeros años de afición a este maravilloso deporte, esperaba ansiosamente el inicio de temporada después de unos meses sin poder ver a los grandes de la bicicleta en acción. El día concreto se daban cita los corredores en el paseo marítimo de Palma para el primer trofeo de la Challenge de Mallorca y también la primera cita de ciclismo televisado de la temporada. Esta primera fecha, sin ser un día de grandísimo ciclismo suponía el pistoletazo a una apasionante temporada, que continuaría posteriormente con Vuelta a Andalucía, y los desparecidos Trofeo Luis Puig y Vuelta a la Comunidad Valenciana.




En estos nuevos tiempos del ciclismo globalizado han ido apareciendo infinidad de carreras en los diferentes confines de nuestro planeta. Desde Australia, pasando por Sudamérica hasta la remota China sin olvidarnos de la emergente África.  Afortunadamente para el aficionado, que no se si para el corredor, el calendario ciclista profesional se inicia cada vez antes con carreras como el Tour Down Under en Australia y la prueba argentina de el Tour de San Luis. La prueba australiana entra incluso dentro del calendario World Tour el cual alberga, supuestamente, las mejores carreras ciclistas de la actualidad.




En San Luis veremos en acción por primera vez este año a Alberto Contador. El corredor de Pinto ya participo el año pasado en esta carrera que le servirá de toma de contacto y preparación para los primeros compromisos importantes de esta campaña.


Poco a poco según vayan avanzando los meses iremos disfrutando de las mejores carreras como Paris-Niza en Marzo y las espectaculares clásicas en abril, para dar paso al Giro en Mayo y las carreras que servirán las semanas posteriores para preparar el Tour de Francia.
En definitiva esperemos vivir un intenso año de ciclismo, y sobretodo que empiece ya!!!